martes, 14 de julio de 2009

ENSALADA DE GRANADA, CÉLERY Y BULGUR


Otra receta deliciosa del blog de Heidi Swanson (www.101cookbooks.com) tomada, a su vez, de Moro East, de Samuel & Samantha Clark (Ebury Press, 2007), pero traducida en las Gastrocrónicas sin ningún tipo de permiso o vergüenza, y con algunas modificaciones. La combinación de sabores es increíble.


INGREDIENTES

Para 4 porciones

2/3 taza (100g) bulgur medio o grueso (no cuscús)
400 g célery (=apio españa, un paquete pequeño), cortado diagonalmente en trocitos finos
Semillas de 1 granada grande
1 cucharada de perejil seco
1 cucharada de menta seca
Jugo de ½-1 limón (del verde) grande
½ diente de ajo, machacado junto con ½ cdta sal
2 cucharadas de melaza de granada (o granadina)
6 cdas aceite de oliva extra virgen
3/4 taza (75 g) nueces, tostadas y picaditas (opcional)

  • Poner el bulgur en un recipiente con agua hirviendo por 10-15 minutos, hasta que esté suave pero al dente (el agua no debería cubrir completamente el bulgur, pero si no la absorbe por completo, se puede colar).
  • Para la hacer la vinagreta: mezclar el jugo de limón y la granadina junto con el ajo y el aceite, y salpimentar al gusto. 
  • Para sacarle las semillas a la granada, Heidi recomienda cortarla en gajos, remover las semillas con el dedo y echarlas en un bol con agua. Las semillas se hunden, pero los pedacitos de piel blanca, que son amargos, flotan y son fáciles de eliminar.
  • Poner todos los ingredientes de la ensalada en un bol (bulgur, célery, granada, hierbas) y rociar con la vinagreta. Sin van a usar, agregar las nueces justo antes de servir, porque a veces si se dejan junto con la vinagreta se pueden poner muy amargas.

NOTA

  • La vinagreta de la receta original se hace con jugo de granada (media granada para jugo, y la otra mitad para poner en la ensalada), en lugar de la melaza y el limón, pero hace poco Hugo compró un frasco de melaza en una tienda árabe y decidí hacer la sustitución para aprovechar la granada completa. Aparentemente se usa un montón en la cocina libanesa. Es una especie de granadina, pero no tan dulce. El sabor es tan rico que vale la pena la adición. Si tienen granadina a mano, una cucharada con un poco de limón extra podrían funcionar.


    lunes, 13 de julio de 2009

    ENSALADA (medio) INDIA DE ZANAHORIA Y CORDERO


    Ya que últimamente sólo publico dulces y chanchadas, aquí les va una receta "sana", facilísima de hacer y deliciosa. Robada vilmente de Jamie at home, sin modificaciones porque es tan sencilla que no necesita comentarios extra. En las fotos se ve la versión vegetariana.


    INGREDIENTES

    Para 4 personas


    ½ kg cordero molido
    2 cucharaditas de garam masala
    Sal al gusto

    ½ kg zanahoria, mejor si encuentran de varios colores (sí, lector venezolano, también existen zanahorias moradas y amarillas... todo un shock cultural)
    Cilantro, un buen puñado de hojitas
    Menta, igual que el cilantro
    1 cucharada de semillas de ajonjolí/sésamo

    1 cucharadita de semillas de comino
    3 chalotes / escalonias (shallots) ó 1 cebolla morada pequeña
    1 cucharadita generosa de jengibre fresco rallado
    Jugo y ralladura de 1 limón
    Aceite de oliva extra virgen
    Sal gruesa al gusto

    • Calentar una sartén grande a fuego medio-alto y freír el cordero molido hasta que saque toda la grasa (no hace falta añadir aceite). Agregar el garam masala y la sal, y revolver. Continuar friendo hasta que la carne esté crujiente.
    • Pelar las zanahorias y desechar la capa exterior (obviamente) y luego, con el mismo pelapapas, seguir cortando toda la zanahoria en "hojitas" largas. Reservar en un bol hondo.
    • Calentar una sartén pequeña a fuego moderado y tostar las semillas de comino por unos 30 segundos, hasta que comiencen a soltar todo el aroma. Poner en un mortero y moler. 
    • En esa misma sartén, tostar las semillas de sésamo/ajonjolí hasta que se doren.
    • Para la vinagreta: cortar muy finamente los chalotes (o la cebolla morada) y pasarlos a un bol pequeño, añadir la ralladura y el jugo del limón, el jengibre rallado, el comino tostado y molido, y sal. Mezclar junto con unas 5 cucharadas de aceite de oliva extra virgen. Verter vinagreta sobre las zanahorias, cilantro y menta, y revolver bien.
    • Dividir el cordero en 4 platos y "coronar" con la ensalada aliñada. Rociar con las semillas de sésamo. Servir con naan.

      sábado, 11 de julio de 2009

      GALLETAS DE QUESO CREMA Y MANTEQUILLA


      A nadie le disgustan unas buenas galleticas de vez en cuando. Aquí les copio una receta distinta que usa queso crema y mantequilla. Ya se pueden imaginar el sabor... La receta es sacada de allrecipes, para variar.


      INGREDIENTES

      Para 6 docenas


      1 taza (200 g) azúcar blanca
      1 taza (225 g) mantequilla, suavizada (NO margarina)
      1 paquete (225 g / 8 oz) de queso crema, suavizado
      ½ cdta (3 g) sal
      ½ cdta (3 ml) extracto de almendras
      ½ cdta (3 ml) extracto de vainilla
      1 amarilla de huevo
      2¼ tazas (280 g) harina no leudante (o tal vez un poco más, si notan que la masa está muy aguada; yo he llegado a poner hasta 3 tazas)


      • En un recipiente grande, combinar azúcar, mantequilla, queso crema, sal, extractos de almendra y vainilla, y la amarilla de huevo. Batir hasta que todo esté suave y bien mezclado. Añadir la harina y mezclar bien.
      • Dos alternativas:
      a) dejar la masa como está, cubrir el recipiente con una tapa o papel envoplast/cling, o
      b) hacer una especie de rollo y guardarlo en papel encerado/parafinado.

      • Enfriar la masa por unas 8 horas en la nevera (parece un montón, pero este paso es inevitable).
      • Precalentar el horno a 375ºF / 190ºC.
      • Si se deciden por la opción "a", es decir, enfriar la masa si haberle dado ninguna forma, entonces enharinar ligeramente la mesa o superficie de trabajo y estirar la masa con un rodillo, usando sólo 1/3 cada vez y refrigerando el resto hasta que se vaya a usar (es importante trabajar con la masa lo más fría posible, para poder darles forma a las galletas y que la masa no se pegue en el rodillo, en la mesa o en los dedos). La masa estirada debería tener unos 3 mm de ancho. Cortar las galletas con las formas deseadas, enharinando también los moldes. Si eligen la opción "b", entonces simplemente enharinar un poco un cochillo bien afilado y filetear el rollo para sacar galletas redondas (igualmente, de unos 3 mm). Colocarlas en una bandeja no engrasada, dejando unos 2,5 cm de espacio entre cada una, para que no se peguen al crecer.
      • Las galletas se pueden dejar tal cual, para decorarlas después de horneadas, o se pueden untar con un poco de clara de huevo ligeramente batida y rociarlas con azúcar.
      • Hornear por 7-10 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas. Dejar enfriar completamente antes de decorar.


      Notas extra:
      • Es importante usar mantequilla de verdad, no margarina, para que las galletas tengan un sabor delicioso. Leí en un review que era recomendable usar mantequilla sin sal, pero la verdad es que las he hecho con los dos tipos y no noto la diferencia.
      • Otras personas sugieren ponerle taza y media de azúcar (en lugar de una sola taza), pero a mí no me gustan taaaan dulces. Hagan la prueba con una taza, y si les parece insípido, siempre se puede poner un poco más.
      • Otra persona recomienda agregarle una cucharadita de polvo de hornear para que levanten un poco.
      • Algunas de las galletas en las fotos se ven fracturadas. Dos razones: las corté muy finas, y una de las bandejas que usé estaba muy viejita y se pegaron demasiado. Al tratar de levantarlas con la espátula por supuesto las rompí. Pero igual estaban ricas, en especial con ese decorado tan artístico y esmerado...

      PIE DE CALABAZA / PARADISE PUMPKIN PIE


      Cuando uno vive en el trópico jamás le presta atención al asunto de los vegetales y frutas "estacionales" -al menos yo no lo hacía. Ahora que vivimos en estas latitudes, nos hemos dado a la tarea de aprender qué cosa se da en qué temporada. Así, cuando los días se acortaron y llegó la hora de prender la calefacción, el cuerpo empezó a gritar por carbohidratos y azúcar. Y como uno no debe ignorar los llamados del cuerpo, salimos al mercado a ver qué nos ofrecía octubre. Calabazas por todas partes. Recordé entonces un postre gringo por excelencia que probé por primera vez en Pittsburgh: el pumpkin pie. Para los venezolanos, la auyama (=calabaza) es sinónimo de sopitas de abuela (¿quién se puede negar a los poderes curativos de la "sopa amarilla" después de una buena resaca?). Así que cuando mi querida amiga Nicole me regaló un pumpkin pie hecho por su mamá, lo miré con un poco de sospecha. Pero había que probarlo. Y lo probamos tanto que duró unos 15 minutos...

      Desde entonces, el pie de calabaza se convirtió en uno de los postres favoritos de Hugo. Regresando al octubre pasado y cruzando al charco, cuando encontramos calabazas en cada esquina, añoramos nuestros años en Pitt y recordamos con nostalgia a Nicole y a las manos mágicas de su mamá. Así que me puse a buscar recetas, hasta que di con esta poco convencional. El primer intento no quedó muy bien (se "marmoleó" involuntariamente) pero -para desgracia de todos- el otoño fue largo y tuve que hacerlo varias veces hasta perfeccionar la técnica, así que aquí les va la receta con notas y comentarios para que les quede de lujo. No es un postre fácil, pero no se desanimen. Son muchos pasos, pero vale la pena...



      INGREDIENTES

      1 (9"/ 22 cm) masa de pie (congelada, o casera)

      1 paquete grande (225 g / 8 oz) queso crema, suavizado
      ¼ taza (50 g) azúcar blanca
      ½ cdta (3 ml) extracto de vainilla
      1 huevo, batido

      1¼ tazas (300 g) puré de calabaza
      1 taza (235 ml) leche evaporada
      2 huevos, batidos
      ¼ taza (55 g) azúcar morena
      ¼ taza (50 g) azúcar blanca
      1 cdta (2 g) canela en polvo
      ¼ cdta (0,8 g) nuez moscada en polvo
      ¼ cdta (2 g) sal

      4 cdas (30 g) harina no leudante
      4 cdas (50 g) azúcar morena
      4 cdas (60 g) mantequilla, suavizada
      ½ taza (60 g) pacanas (pecans), picadas


      • Para la masa, pueden comprarla congelada, o ver una receta casera aquí.
      Para hacer la capa de cheesecake:
      • En un recipiente mediano, batir el queso crema hasta suavizarlo.
      • Agregarle ¼ taza de azúcar, luego el extracto de vainilla y 1 huevo. Batir la mezcla hasta que esté ligera y suave.
      • Enfriarla en la nevera por unos 30 minutos y esparcirla sobre la masa.
      • Para evitar que se "marmolee" con la capa de calabaza, es recomendable meter el pie (ya untado con el queso crema) por otra media hora en la nevera.
      Para hacer la capa de calabaza:
      • Precalentar el horno a 350ºF / 175ºC.
      • En Estados Unidos venden el puré de calabaza enlatado, pero la alternativa casera es fácil y más rica: comprar la calabaza de su preferencia (a mí me gusta el butternut squash, es dulce y carnoso), pelarla, cortarla en trozos medianos y hervirla (en agua sin sal) hasta que ablande, colarla bien y pasarla por pasapuré o licuarla. Dejarla enfriar por completo.
      • Medir la taza y cuarto que pide la receta (el resto se puede convertir en sopa, o se puede usar para hacer un pan de calabaza, muffins, etc.).
      • En un recipiente grande, combinar el puré de calabaza, la leche evaporada, los 2 huevos, ¼ taza de azúcar morena, ¼ taza de azúcar blanca, canela, nuez moscada y sal. Mezclar hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.
      • Debería quedar una mezcla pastosa, no demasiado aguada. Si ven que está demasiado líquida (eso va a depender del tipo de calabaza), pueden agregar un par de cucharadas de harina, para que espese un poco y los tiempos de cocción no se alarguen demasiado. 
      • Verter la mezcla de calabaza con mucho cuidado, suavemente, sobre la capa de queso crema. Cubrir los bordes de la masa con papel aluminio (es un pie que requiere de mucha cocción; si no se cubren los bordes, se chamuscan rapidísimo).
      • Hornear en el horno precalentado por unos 25 minutos. Quitar el papel aluminio y hornear por otros 25 minutos más.
      Para hacer la capa de pacanas:
      • Mientras el pie está en el horno, combinar la harina y el azúcar morena en un bol pequeño. Mezclar bien, y luego añadir la mantequilla suavizada. Revolver hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados. Incluir las pecanas y revolver más.  Dejar enfriar en la nevera. Antes de echarlo sobre el pie, es buena idea "trocear" la masa un poco con un par de cuchillos para que queden bolitas pequeñas (o migas gruesas); de esta manera, la capa queda súper crujiente.
      • Una vez que el pie haya estado en el horno por 50 minutos, sacarlo y rociarlo con la mezcla de pacanas, tratando de cubrir todo. Si los bordes están muy quemados, volverlos a cubrir con papel aluminio. Hornear por unos 10-15 minutos más, hasta que al pincharlo con un palillo en el centro, éste salga limpio.
      • Dejar enfriar un poco para que se asiente antes de cortar (de lo contrario, es probable que se desmorone).

        jueves, 9 de julio de 2009

        POSTRE DE YOGUR GRIEGO Y RUIBARBO



        Este postre es la cosa más fácil del mundo. Sólo se necesitan buenos ingredientes. Lo tomé de un programa de Jamie Oliver (Jamie at home). Aquí les va:


        1 kg ruibarbo (más info aquí o aquí en inglés)
        250 g azúcar (Jamie recomienda no refinada y/o saborizada con vainilla)
        Jugo de 1 naranja
        2 cdas agua

        Yogur griego natural
        Miel, aproximadamente 1-2 cdas
        Ralladura de 1 naranja

        Masa de hojaldre (puff pastry)
        Nevazúcar / azúcar glas / azúcar impalpable, 1-2 cdas.
        Canela al gusto


        La mermelada
        • Se corta el ruibarbo en rodajitas (el grueso depende del gusto personal: si les gusta la idea de una mermelada con trocitos, entonces cortarlo en rodajas de 1 cm de grueso, aproximadamente).

        • En una olla mediana (no tiene que ser demasiado profunda), poner el ruibarbo, espolvorear con el azúcar, el jugo de naranja y el agua. Dos notas:
        1) Si la naranja está muy jugosa, no agregar el agua.
        2) Si usan azúcar normal, pero igual les gusta el toque de la vainilla, añadir unas gotitas.
        • Cocer por 5-10 minutos a fuego medio, tapado, hasta que los trozos de ruibarbo se aplasten fácilmente si se presionan con una cuchara.

        El yogur
        • Aquí en Irlanda el yogur es tan rico, que apenas con una cucharada de miel basta para endulzarlo. Si el yogur es muy amargo, tal vez necesite un poco más. Se puede usar yogur normal también, pero el griego tiene una consistencia más firme. No olvidar la ralladura de la naranja. Yo no soy muy amante de las ralladuras, pero la verdad es que le da un gusto delicioso al yogur.

        La galletica
        • La masa de hojaldre se consigue en cualquier automercado congelada. Descongelar con tiempo, estirar con rodillo hasta que quede finita, cortar en tiras o en triangulitos y pasar por una mezcla de nevazúcar con canela por cada lado.
        • Luego tostar en sartén hasta que se doren.

        Servir el yogur con una cucharada (o dos, o tres) de la mermelada y coronar con una galleta. Listo el pollo.

        miércoles, 8 de julio de 2009

        BRAZO GITANO



        Este postre es facilísimo y en inglés lo describirían como un "crowd pleaser". La única advertencia que les puedo hacer a los lectores es la siguiente: no inventen, no lo rellenen de mermelada, frutas o cosas semi-sanas. El brazo gitano está diseñado para atacar al hígado, así que sólo puede rellenarse de dulce de leche / arequipe / manjar blanco o, en su defecto, crema pastelera. Algún arriesgado podrá intentarlo con nutella. Pero hasta ahí. No dura ni medio día en la mesa.

        Ésta es la receta de Mi cocina, de Armando Scannone, la biblia culinaria de los venezolanos (su equivalente argentino sería Doña Petrona, o Simone Ortega en España). Va con las modificaciones personales de siempre.


        INGREDIENTES

        4 huevos grandes (ó 5 pequeños)
        1/4 cdta sal
        1/2 taza azúcar
        1/2 taza harina
        Ralladura de 1/4-1/2 limón (dependiendo del gusto personal)
        Mantequilla para engrasar el molde



        • Precalentar el horno a 350ºF / 180ºC.
        • Engrasar una bandeja de metal para hornear de 40x30x2.5 cm (o del estilo).
        • En un recipiente grande y hondo se ponen huevos, azúcar, sal y ralladura de limón. Se bate a alta velocidad por 15 minutos (esto parece un montón de tiempo, en especial si la batidora es manual y ya a uno no le dan los brazos, pero vale la pena el esfuerzo. Al final, debe quedar una pasta blanquecina).
        • Con movimientos envolventes se agrega la harina en forma de lluvia (NO batir para que la mezcla no pierda el aire y el bizcocho quede esponjoso).
        • Se vierte la mezcla en la bandeja engrasada y se hornea por 15 minutos, o hasta dorar (hacer prueba del palillo: pinchar y si sale seco, es que ya está listo).
        • Sobre una mesa se extiende un paño/repasador más grande que la bandeja, se espolvorea con azúcar (yo suelo usar morena). Se voltea la bandeja y se saca el bizcochuelo sobre el azúcar. Este paso es importante: si ven que el bizcochuelo se pegó de la bandeja, despegarlo con una espátula, cuidando no romperlo.
        • Inmediatamente se enrolla el bizcochuelo firmemente con el paño y se deja reposar de este modo por varios minutos para que agarre forma.
        • Se desenrolla y se extiende el dulce de leche sobre el bizcochuelo, formando una capa (no tan fina, no hay necesidad de escatimar en relleno).
        • Se enrolla nuevamente y se mete en la nevera hasta el momento de servir.